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Marco Geográfico

De las tres regiones naturales que componen la provincia de Guadalajara (Alcarria, Campiña y Sierra), Azuqueca de Henares se sitúa en la Campiña, dibujada por la orilla izquierda del río Sorbe y la margen derecha del río Henares. Es tierra de exquisita fertilidad que se ha demostrado en el transcurrir de los siglos. 

El carácter orográfico de esta región, viene determinado por terrenos diluviales y una marcada horizontalidad de la superficie dividida en dos niveles de diferente altitud, comprendiendo la Campiña alta las faldas de la Sierra, con una producción esencialmente de cereales, para disfrutar luego de la Campiña Baja, la verdadera Vega del henares, donde abundan cultivos de huerta y arboladas. 

Es la Campiña Baja el inicio de dicha vega, que a lo largo del Henares en dirección nordeste a sudeste de la provincia, se va abriendo por estrecho y muy sinuoso valle, ensanchándose más y más desde Humanes hasta Alcalá, para interrumpirse en sus inmediaciones al ser cortada por la Vega del Jarama. 

La estabilidad poblacional del pueblo (desde antaño apenas superaba los trescientos habitantes), verá con el siglo XX un incremento desproporcionado y mal calculado, para en cuestión de unos cuarenta años multiplicarse por diez, atendiendo siempre los motivos a un criterio fundamental: su situación primordial en el Corredor del Henares. El hecho es una realidad y como tal debe tomarse, aunque Azuqueca de Henares ha sido algo más, ha cuajado una historia y es el momento de entender esa evolución o ¿tal vez involución?, que ha servido de motor en su expansión y que aquí expondremos puntualmente. 

Extraído del libro de Pedro A. Valdivieso "La involución histórica de una ciudad moderna", editado por el Ayuntamiento de Azuqueca de Henares.